Para 4 porciones, con 15 minutos de preparación, 10 minutos de cocción y un total de 25 minutos, la Ensalada César clásica con lechuga romana crujiente y crutones caseros combina frescura, textura y sabor intenso. La lechuga romana aporta el crujiente, los crutones dorados ofrecen contraste cálido y el aderezo cremoso con parmesano, anchoas y limón da profundidad al plato. Los crutones se conservan 2 días a temperatura ambiente o 2 meses en el congelador, mientras que el aderezo aguanta 3 días en el refrigerador. Una ensalada versátil que funciona como entrada elegante, acompañamiento o plato ligero completo.

El equilibrio perfecto de la Ensalada César
Un icono gastronómico con lechuga romana, aderezo cremoso y crutones dorados
La Ensalada César clásica destaca por su combinación única de lechuga romana crujiente, crutones caseros dorados en aceite de oliva y un aderezo rico en Parmesano, anchoas, zumo de limón y mostaza de Dijon. El contraste entre la frescura de las hojas, el calor del pan tostado y la cremosidad del aderezo crea una experiencia equilibrada que resulta ligera y, al mismo tiempo, llena de sabor. Es una ensalada que se adapta fácilmente como entrante, plato principal ligero o guarnición versátil.
Su origen se remonta a la década de 1920 en Tijuana, México, donde el restaurador ítalo-estadounidense Caesar Cardini improvisó la receta con ingredientes sencillos que tenía a mano. Lo que comenzó como una solución rápida se transformó en una creación icónica, reconocida primero en Estados Unidos y después en Europa, hasta convertirse en un clásico internacional. Hoy en día, sigue siendo un referente en restaurantes y hogares por igual, símbolo de sencillez refinada.
Por qué esta ensalada sigue fascinando
- Textura crujiente de la lechuga romana fresca
- Crutones caseros que aportan calidez y contraste
- Queso parmesano que añade notas intensas y saladas
- Aderezo cremoso que une todos los elementos
- Versatilidad para distintas ocasiones, desde comidas cotidianas hasta cenas especiales
Papel de los ingredientes y armonía de sabores
- La lechuga romana aporta frescura y cuerpo, además de sostener bien el aderezo.
- Los crutones dorados al ajo y al aceite de oliva generan el toque crujiente característico.
- El Parmesano otorga un sabor profundo y una riqueza aromática.
- Las anchoas ofrecen la nota umami que define la identidad de la receta.
- El zumo de limón equilibra la untuosidad con un toque cítrico fresco.
Conservación y preparación anticipada
- Lechuga romana: lavada, seca y guardada en un recipiente hermético, dura hasta 2 días en refrigeración.
- Crutones: se conservan hasta 2 días a temperatura ambiente o hasta 2 meses en el congelador; para recuperar el crujiente, hornear a 150 °C durante 8–10 minutos.
- Aderezo: guardado en un frasco hermético, se mantiene fresco 2–3 días en el frigorífico; agitar antes de usar.
Razones para enamorarse de esta receta
- Preparación rápida y con ingredientes comunes
- Contraste perfecto de texturas y sabores
- Adaptable a preferencias personales y dietas específicas
- Elegante en la mesa, tanto en verano como en invierno
- Adecuada para reuniones familiares o menús más formales
Variantes creativas
- César con pollo a la parrilla: transforma la ensalada en un plato completo.
- César con gambas: una versión marina fresca y ligera.
- César con kale: aporta un toque rústico y más robusto.
- César con aguacate: añade cremosidad natural.
- Versión ligera: aderezo preparado con yogur griego en lugar de yema de huevo o mayonesa.
Sugerencias de maridaje
- Acompaña a la perfección con salmón asado o filete a la parrilla.
- Ideal con pan artesanal recién horneado.
- Resalta con vinos blancos frescos como Sauvignon Blanc o Chardonnay, que potencian las notas cítricas y saladas del aderezo.
- Lavar bien la lechuga romana, secarla y cortarla en trozos del tamaño de un bocado.
- Cortar el pan en cubos pequeños. Calentar el aceite de oliva en una sartén, añadir el ajo picado y los cubos de pan, y dorar hasta que estén crujientes y dorados. Reservar.
- En un bol, triturar los filetes de anchoa, añadir la yema de huevo, la mostaza de Dijon, el zumo de limón y la salsa Worcestershire, y batir hasta obtener una mezcla cremosa.
- Incorporar poco a poco el aceite de oliva en hilo mientras se bate, hasta emulsionar el aderezo. Sazonar con sal y pimienta negra recién molida.
- Colocar la lechuga romana en un bol grande, verter el aderezo y mezclar suavemente para cubrir todas las hojas.
- Añadir los crutones caseros y espolvorear generosamente con queso parmesano recién rallado.
- Servir inmediatamente para mantener la frescura y el crujiente.
FAQ question¿Puedo usar otra lechuga?
La lechuga romana es ideal porque sus costillas crujientes sostienen bien el aderezo sin ablandarse. Como alternativas, prueba little gem o una mezcla 50:50 de romana y kale (retira los tallos duros). Evita hojas tiernas (mantecosa) que se vuelven blandas y restan crujiente al conjunto.
FAQ question¿Existe versión sin huevo para el aderezo?
Sí. Sustituye la yema por mayonesa o yogur griego y mezcla con limón, mostaza de Dijon, ajo, anchoas picadas (opcionales) y Parmesano. Añade aceite de oliva en hilo fino para emulsionar y lograr textura cremosa. Se conserva 2–3 días en el refrigerador; agita antes de usar.
FAQ question¿Son imprescindibles las anchoas?
Aportan el umami característico del César. Si no consumes pescado, usa alcaparras picadas, una pizca de miso y un chorrito de Worcestershire (versión sin pescado). Ajusta poco a poco: la ensalada debe resultar salada y sabrosa, no “a pescado”.
FAQ question¿Cómo mantengo los crutones bien crujientes?
Usa pan del día anterior, corta en dados uniformes y dora con aceite de oliva y un toque de ajo hasta que queden dorados y secos en el centro. Deja enfriar por completo. Guarda 2 días a temperatura ambiente en un recipiente hermético o 2 meses en congelador; reanima a 150 °C durante 8–10 minutos. Añádelos justo antes de servir.
FAQ question¿Qué parte puedo preparar con antelación?
- Romaine lavada y bien seca: en caja hermética, hasta 2 días en frío.
- Aderezo: en frasco cerrado, 2–3 días en nevera; agita antes de usar.
- Crutones: como arriba; recupéralo crujiente en horno suave.
Mezcla hoja y aderezo César al último minuto para preservar la textura.
FAQ question¿Qué proteínas combinan mejor?
Pollo a la parrilla, gambas salteadas, salmón asado o, en versión vegetal, garbanzos crujientes. Sazona simple (sal, pimienta, limón, aceite de oliva) para que el aderezo César siga siendo el protagonista. Sirve las proteínas templadas sobre la romana fría para un contraste agradable.
FAQ question¿Cómo la adapto a vegetariana o sin gluten?
Vegetariana: sustituye anchoas por alcaparras y una pizca de miso; usa un queso duro apto (sin cuajo animal). Sin gluten: emplea pan sin gluten para los crutones o garbanzos tostados como toque crujiente. Mantén el equilibrio de salinidad, acidez y cremosidad para conservar el perfil clásico del César.
PEKIS – chef profesional y desarrollador de recetas con más de 25 años de experiencia, especializado en cocina europea e internacional. Al trabajar con la Ensalada César clásica con lechuga romana crujiente y crutones caseros, he perfeccionado el equilibrio entre el aderezo cremoso, la frescura de la lechuga y el toque dorado del pan, resaltando siempre la armonía de los sabores.
La Ensalada César clásica se mantiene como un referente de la cocina internacional gracias a su sencillez y a la vez su elegancia. La combinación de lechuga romana crujiente, crutones dorados y un aderezo cremoso con Parmesano y anchoas ofrece un equilibrio perfecto entre frescura y profundidad de sabor. Cada bocado refleja la armonía entre texturas suaves y crujientes que la convierten en una experiencia única.
Su historia, nacida en los años 20 en Tijuana, demuestra cómo una receta improvisada puede transformarse en una creación icónica. Con el paso del tiempo, esta ensalada ha cruzado fronteras y se ha instalado en restaurantes de todo el mundo, manteniendo siempre su carácter auténtico. Representa tradición, pero también la capacidad de adaptarse a nuevas tendencias culinarias.
La versatilidad es una de sus grandes virtudes. Puede servirse como entrada elegante, como acompañamiento de carnes o pescados, o transformarse en plato principal al añadir pollo a la parrilla, gambas o incluso aguacate. Las versiones modernas, como los crutones sin gluten o el aderezo ligero con yogur, muestran cómo evoluciona sin perder su esencia.
En la cocina diaria, su practicidad la hace aún más valiosa: muchos de sus componentes se pueden preparar con antelación y ensamblar en el último momento. La Ensalada César es prueba de que con pocos ingredientes bien elegidos se puede lograr un plato que combina simplicidad, frescura y sofisticación en perfecta armonía.
Alérgenos presentes en la receta:
- Huevos
- Pescado (anchoas)
- Lácteos (queso parmesano)
- Gluten (pan para crutones)
Sugerencias para sustituir alérgenos y gluten:
- Sustituir la yema de huevo por yogur griego o tofu sedoso.
- Reemplazar las anchoas por alcaparras para un sabor salado similar.
- Cambiar el parmesano por una alternativa vegana o sin lácteos.
- Usar pan sin gluten para los crutones.
- Vitamina A: 1200 UI – favorece la visión y el sistema inmunológico.
- Vitamina C: 6 mg – fortalece las defensas y la producción de colágeno.
- Vitamina K: 45 µg – esencial para la coagulación y la salud ósea.
- Calcio: 180 mg – fortalece huesos y dientes.
- Hierro: 1,8 mg – ayuda al transporte de oxígeno en la sangre.
- Potasio: 350 mg – regula la presión arterial y la función muscular.
- Magnesio: 22 mg – apoya el metabolismo energético y el sistema nervioso.
- Polifenoles (del aceite de oliva) 150 mg – reducen la inflamación y protegen las células.
- Licopeno (del parmesano y la lechuga romana) 200 µg – apoya la salud cardiovascular.
- Betacaroteno (de la lechuga romana) 1,2 mg – protege la piel y la visión.
- Flavonoides (del ajo y el zumo de limón) 90 mg – fortalecen las defensas y reducen el estrés oxidativo.